Del ceviche al seco de cabrito: estos son los platos favoritos del Papa León XIV

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El Papa León XIV combina sabores de Perú y Chicago: ceviche, seco de cabrito, pizza y tacos. Un perfil gastronómico humano y cercano.

Ceviche de Corvina y piparras.

Ceviche de Corvina y piparras.

El Papa León XIV tiene una relación muy particular con la comida. Su biografía lo explica casi todo. Nació en Chicago. Vivió más de ocho años en Perú. Y, además, siempre mantuvo un estilo de vida sencillo. Por eso, su perfil gastronómico combina dos mundos. Por un lado, sabores peruanos intensos. Por otro, platos simples y muy estadounidenses. Y, en ambos casos, aparece la misma idea: comer bien, pero sin lujos.

Este retrato se basa en entrevistas, reportajes y testimonios publicados entre 2024 y 2026. Todos coinciden en que el ahora pontífice disfruta de la comida como un espacio de encuentro y memoria.

Chicago: el origen de los sabores sencillos

Para entender al papa León XIV hay que volver a Chicago. Allí creció. Allí estudió. Y allí formó amistades que conserva hasta hoy. Por eso, cada vez que regresaba a su ciudad natal, repetía un ritual gastronómico muy concreto.

Papa León XIV. Wikipedia.
Papa León XIV. Wikipedia.

Según el padre John Merkelis, amigo de adolescencia y compañero de seminario, el entonces cardenal Robert Prevost siempre buscaba lo mismo: pizza con cerveza. Era un plan recurrente. Era una costumbre que se mantenía intacta desde sus años de formación. Y, además, era un momento de reencuentro. Así se desprende del perfil que publicaron en Chicago Catholic tras su elección en 2025.

Sin embargo, no era su única elección. En su última visita a Chicago, en agosto de 2024, cambió el menú. Pero no cambió el estilo. En lugar de pizza, comió tacos con margarita. Una sola margarita, como recuerda Merkelis.

Estas anécdotas muestran algo importante. El papa León XIV disfruta de la comida sin complicaciones. Le gustan los sabores directos. Le gustan los platos cotidianos. Y, sobre todo, le gusta compartirlos con amigos. Por eso, su gastronomía estadounidense es sencilla, accesible y profundamente emocional.

Perú: el país que marcó su paladar

Aunque Chicago explica su sencillez, Perú explica su entusiasmo gastronómico. Durante los años que vivió en Chiclayo, el papa descubrió una cocina que lo conquistó. Y lo hizo de manera profunda.

En una entrevista recogida por el medio peruano Buenazo, León XIV confesó que lo que más extrañaría al dejar Perú sería su comida. Lo dijo sin dudar. Y lo dijo con emoción. En concreto, al ser consultado sobre qué extrañaría cuando tuviera que dejar Perú para trasladarse al Vaticano, Prévost no dudó en decir que lo que más extrañaría sería la gastronomía peruana. «La comida que es siempre muy agradable y todo en realidad es positivo en Lambayeque. Y preguntado por qué es lo que más le gustó de la cocina peruana, el Papa León XIV respondió: «Pues, muchísimas cosas como ceviche, cabrito, seco, ¡hay tantas cosas que me gustan!»,.

Ceviche Fresco, ácido, vibrante. Un clásico peruano que lo cautivó desde el primer momento. “Hay tantas cosas que me gustan”, afirmó al enumerar los sabores que lo marcaron.

Seco de cabrito Un guiso norteño, intenso y aromático. Preparado con chicha de jora, culantro y zapallo loche. Un plato que refleja la identidad culinaria de Lambayeque.

Además, también mencionó el seco de pollo y otros platos tradicionales. Pero el ceviche y el seco de cabrito ocupan un lugar especial en su memoria gustativa.

Este vínculo con la gastronomía peruana no es casual. Durante su misión en Chiclayo, convivió con familias locales, recorrió mercados y probó recetas caseras. Por eso, su relación con la cocina peruana es afectiva. Y, además, es cultural.

Un paladar que une dos mundos

El perfil gastronómico del papa León XIV no es uniforme. Tampoco es previsible. Más bien, es un reflejo de su vida. Por un lado, conserva la sencillez estadounidense. Por otro, abraza la intensidad peruana. Y, además, mantiene una actitud coherente: comer bien, pero sin ostentación.

Los testimonios citados por Vatican News coinciden . Nunca buscó lujos. Nunca pidió platos sofisticados. Incluso cuando era cardenal, dormía en habitaciones de huéspedes y comía lo mismo que sus amigos.

Por eso, su perfil gastronómico tiene una característica central: la humildad. Le gustan los sabores auténticos. Le gustan los platos que cuentan historias. Y le gustan las comidas que se comparten.

Su relación con la gastronomía en viajes oficiales

Aunque sus gustos personales están claros, también es relevante observar cómo se adapta en viajes oficiales. Por ejemplo, de cara a su visita a Gran Canaria de estos próximos días profesores y alumnos de la escuela de formación dependiente del Gobierno de Canarias, Hecansa, le van a preparar un menú basado en productos locales: quesos de Guía, dulces de Moya y vinos de Lanzarote. El Papa también degustará las papas con mojo.

Esto demuestra algo más. El papa León XIV respeta la gastronomía de cada lugar que visita. Y, además, valora los productos locales. Aunque no sean parte de su repertorio habitual, los incorpora con naturalidad.

Un retrato final

El papa León XIV tiene un perfil gastronómico único. No por extravagante. Sino por sincero. Le gustan los platos que hablan de su historia. Le gustan los sabores que lo acompañaron en su misión. Y le gustan las comidas que unen a las personas. Así, por ejemplo:

  • Pizza con cerveza y tacos con margarita representan su vida en Chicago.
  • Ceviche y seco de cabrito representan su vida en Perú.

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