El Espigón: un trocito de Andalucía en Madrid para comerse el sur
Este restaurante familiar lleva casi tres décadas acercando a la capital pescados y mariscos de las lonjas andaluzas, junto a una cocina de producto basada en recetas reconocibles y bien ejecutadas
No hace falta recorrer cientos de kilómetros para sentirse por un momento en Andalucía. Basta con sentarse a la mesa de El Espigón y dejar que el sabor haga el resto. Salmorejo, tortillitas de camarones, boquerones victorianos, pescados y mariscos de las lonjas andaluzas… La propuesta de este restaurante madrileño es un pequeño viaje al sur a través de una cocina de producto, reconocible y sin artificios.
Situado junto al Paseo de la Castellana, El Espigón lleva casi tres décadas formando parte de la gastronomía madrileña. El restaurante, dirigido por la familia Cascajo Moro –propietaria de otra sucursal en Sevilla–, basa su propuesta en una cocina honesta y de producto, con pescados y mariscos procedentes principalmente de las lonjas andaluzas como grandes protagonistas.
Andalucía servida en la mesa
La carta de El Espigón es prácticamente un recorrido por algunos de los sabores más reconocibles del sur, como el salmorejo y las tortillitas de camarones, dos clásicos que funcionan como perfecta carta de presentación.

La propuesta puede continuar con algunos de los imprescindibles de la casa, como los boquerones victorianos, una de las frituras que el restaurante destaca por su finura junto a los salmonetes de Motril y las puntillitas de Isla Cristina.
Después, el mar sigue mandando con unos langostinos a la plancha y mejillones al vapor, dos platos en los que queda patente una de las grandes virtudes de El Espigón: cuando el producto es bueno, basta con tratarlo bien para que llegue a la mesa como protagonista.
Los pescados y mariscos, que varían en función de la temporada, llegan de diferentes puntos de la costa andaluza, con referencias como las gambas blancas de Huelva y las cañaíllas de Isla Cristina, entre otras.
Producto, tradición y una buena sobremesa
Aunque el pescado y el marisco tienen un peso especial en la propuesta, la carta ofrece alternativas para todos los gustos. Entre ellas, el bonito con pisto manchego, una combinación que demuestra que El Espigón no renuncia a otros sabores de la cocina tradicional española.
Y si hay algo que termina de redondear la experiencia es la sensación de estar en un restaurante al que apetece volver. El ambiente es agradable y el personal cercano, en una casa que ha sabido mantener su esencia durante casi 30 años.
El restaurante cuenta, además, con diferentes espacios –desde la zona de barra hasta sus salones y reservados–, que permiten disfrutar tanto de un aperitivo como de una comida familiar, entre amigos o de una celebración más grande.
El flan de mascarpone merece mención aparte
Y llegamos al postre. La carta dulce de El Espigón incluye diferentes elaboraciones caseras, pero hay una que merece capítulo propio: el flan de queso mascarpone. Espectacular. Cremoso, suave y con ese sabor a queso que lo convierte en uno de esos postres que cuesta dejar de comer.
También destacan otros bocados dulces como la tarta de chocolate con Baileys y la tarta de queso.

Un clásico madrileño con sabor a sur
Después de casi tres décadas, El Espigón se ha ganado ese difícil título de clásico de Madrid. Un restaurante que no necesita reinventarse constantemente para resultar atractivo: buen producto, cocina reconocible, un trato cercano y una propuesta que pone Andalucía en el plato.

El Espigón está ubicado en la calle del Poeta Joan Maragall 58, en Madrid, y cuenta con un ticket medio de 50 euros. Se puede reservar a través de su página web y del teléfono 91 579 32 32.