Lumara, la nueva embajada de la cocina extremeña en Madrid
Restaurante Lumara en Chamberí (Madrid), cocina extremeña con productos de calidad. Del solomillo a la Torta del Casar o la Retinta extremeña.
Solomillo de vaca Retinta madurada del restaurante Lumara. Corte a la brasa con reducción con una salsa de reducción de setas. Tragourmet.
El restaurante Lumara, que abrió sus puertas en junio en el distrito de Chamberí (Madrid), desde el primer bocado deja claro que ha llegado para reivindicar la cocina extremeña en Madrid. Lo hace con honestidad, con raíces y con una historia personal que atraviesa cada plato. Porque Lumara no es solo un restaurante. Es un proyecto familiar. Es una declaración de amor a una tierra. Y, además, es la prueba de que el producto extremeño merece un lugar destacado en la capital.
Un proyecto que nace de una historia de vida y de amor
La historia de Lumara comienza con Sergio Viejo, extremeño, y Paloma Serrano, madrileña. Él venía de gestionar dos negocios en Extremadura. Sin embargo, la pandemia los cerró de golpe. Después, llegó el amor. Sergio lo cuenta sin rodeos: «Me vine aquí por amor. Conocí a Paloma, me vine aquí y al final… lo montamos juntos».
A partir de ahí, surgió la idea que hoy da forma al restaurante: traer a Madrid el producto extremeño, darle visibilidad y demostrar su enorme calidad. Sergio lo explica con claridad a Tragourmet: «Siempre se ha hablado de Andalucía, de los jamones de Salamanca… pero de Extremadura nunca se ha hablado. El producto extremeño ha estado muy abandonado».
Lumara nace para cambiar esa percepción. Para mostrar que Extremadura tiene embutidos excelentes, quesos únicos, vinos potentes y carnes de una calidad excepcional. Y, además, para hacerlo en un espacio cálido y familiar, donde cada plato cuenta una historia.
Una carta honesta con raíces extremeñas y toque mediterráneo
La carta de Lumara, creada por Sergio y Paloma junto a Pía Serrano, formada en Le Cordon Bleu, resume la filosofía del restaurante: cocina honesta, producto excelente y elaboraciones sin artificios. La experiencia comienza con pan y aceite de la tierra. Es un gesto sencillo, pero marca el tono del resto del menú.
Entre los entrantes, destaca la tabla de quesos artesanos con compota de Cerezas del Jerte, y los ibéricos de bellota cortados finos con pan cristal. También el torrezno crujiente: corte de panceta ibérica horneado a baja temperatura con una costra crujiente para lograr un bocado jugoso.

Sin embargo, hay un bocado que merece capítulo aparte: la gilda extremeña.
La gilda extremeña: un bocado propio y con identidad

Sergio lo explica con entusiasmo, porque es uno de los platos que más representa su visión: «La gilda ahora está muy de moda. Y nosotros queríamos crear algo nuestro».
La gilda de Lumara no lleva anchoa. No la necesita. En su lugar, incorpora jamón ibérico de bellota y un queso con Denominación de Origen extremeña. Sergio lo detalla: «El jamón le da un puntazo. El queso sí lo ves en algunas gildas, pero el jamón yo no lo había visto mucho».
Además, la salsa es una mayonesa de piparra que aporta frescura y un toque picante muy equilibrado. El pan también es especial. Sergio lo cuenta entre risas: «Es pan brioche de patata. Estábamos discutiendo si era de calabaza… pero no sabe a calabaza. Está muy bueno».
El resultado es un bocado más denso, más elaborado y con una identidad clara. Una gilda extremeña que no se había escuchado antes y que Lumara ha creado desde cero.
Platos principales de Lumara que hablan de origen
El solomillo ibérico a la Torta del Casar es el emblema de la casa. Une dos productos con Denominación de Origen y resume la esencia del restaurante: sabor, tradición y respeto por la materia prima.
La ternera Retinta extremeña ocupa también un lugar destacado. El solomillo madurado a la brasa con reducción de setas y la picaña al horno con chimichurri casero muestran una cocina que apuesta por la técnica, pero sin perder la raíz.
Otro plato que merece mención es el brioche de carrillera, que probamos durante la visita. Sergio lo explica con detalle: «Con el brioche de carrillera hemos buscado lo tradicional: las carrilleras clásicas, desmechadas, dentro de un pan brioche de patata que aporta dulzor. La salsa es la de toda la vida, con vino extremeño, y las carrilleras son ibéricas, extremeñas también».
Es un bocado que combina tradición y modernidad, y que demuestra cómo Lumara trabaja el producto sin perder su esencia.
Producto extremeño con origen garantizado
Lumara trabaja con proveedores certificados de Extremadura. Cada ingrediente tiene trazabilidad y una historia detrás. La carta incluye productos con D.O.P. Dehesa de Extremadura, D.O.P. Torta del Casar y D.O.P. Pimentón de La Vera.
Sergio lo resume con una frase que define el proyecto: «Queremos que Lumara sea una embajada de Extremadura en Madrid. Un lugar donde cada plato cuenta una historia y cada cliente se siente como en casa».

Un restaurante que encaja en Chamberí
La ubicación también importa. Lumara se encuentra en una zona llena de oficinas y empresas. Por eso, han creado un menú ejecutivo de calidad. Sergio lo explica así: «No vengo a competir con los menús del día. Venimos a dar un menú de calidad. Un menú de 18,90, pero de calidad».
Además, la terraza ha sido clave en el arranque: «La terraza es increíble. La vida que nos está dando… Si no la tuviera, me habría costado el arranque». Lumara es acogedor, cercano y honesto. Es un restaurante que se siente y que invita a volver.
Datos de interés de Lumara
- Dirección: Calle Raimundo Fernández Villaverde, 34 (Chamberí, Madrid)
- Horario:
- Lunes a miércoles: 12:00 a 00:00
- Jueves: hasta la 01:30
- Viernes y sábado: hasta las 02:00
- Domingo noche: cerrado
- Precio medio: 35 €
- Reservas: 91 515 51 44
