Materia Prima: una oda al buen producto a pocos metros del Bernabéu
Este restaurante lleva 14 años defendiendo una cocina sencilla y honesta en la que pescados, mariscos, carnes y verduras de primera calidad marcan la diferencia.
Hay restaurantes en los que el chef es la estrella, otros en los que la técnica ocupa todo el protagonismo y algunos en los que el concepto termina imponiéndose a lo que realmente llega a la mesa. Y luego está Materia Prima, donde todo empieza mucho antes de sentarse a comer: en el producto.
Situado en la calle Doctor Fleming 7, a pocos pasos del Santiago Bernabéu, este restaurante lleva desde 2012 defendiendo una idea tan sencilla como efectiva: seleccionar una materia prima excepcional, cocinarla sin artificios innecesarios y dejar que sea ella la que marque el resultado. Una filosofía que le ha permitido consolidarse durante 14 años en el panorama gastronómico madrileño.
La propuesta se entiende nada más entrar. Materia Prima funciona también como un pequeño mercado, con vitrinas en las que se exhiben pescados y mariscos procedentes de las lonjas, carnes seleccionadas y productos de temporada. El comensal puede decidir qué quiere comer, en qué cantidad y, en determinados casos, cómo desea que se prepare. Es posible, por ejemplo, pedir desde unas pocas gambas hasta varias docenas, una fórmula que permite adaptar la experiencia tanto al apetito como al presupuesto. Incluso existe la opción de comprarlo y llevarlo a casa.

Una cocina que no necesita esconder el producto
Aquí está, probablemente, una de las grandes virtudes de Materia Prima. Cuando la materia prima es buena, no hace falta disfrazarla. La cocina apuesta por elaboraciones reconocibles y precisas que buscan potenciar el sabor original de cada ingrediente, en lugar de competir con él.
Los pescados y mariscos son una de las grandes señas de identidad de la casa. Destacan especialmente los productos procedentes de las lonjas de Ayamonte e Isla Cristina, mientras que la oferta se completa con carnes de La Finca y productos vegetales de temporada.

Y es precisamente frente a esa filosofía cuando se entiende la experiencia en mesa. En nuestra visita probamos gambas blancas y zamburiñas a la plancha; tiradito de corvina, tempura de gambas con mayonesa de kimchi y rodaballo a la donostiarra, una sucesión de platos en la que el denominador común fue un producto de enorme calidad tratado con respeto, sin necesidad de sobrecargarlo.
Y, por supuesto, también hay sitio para los golosos. El capítulo dulce está a la altura del resto de la propuesta. La casa cuenta con una selección de postres caseros entre los que aparecen algunos de sus clásicos, como la tarta fina de manzana, la tarta de queso o su particular torrija con helado de coco y peta zeta.

Un restaurante que nació de una idea sencilla
Detrás de Materia Prima está el empresario Ricardo Garrastazu, fundador y alma del proyecto, implicadísimo en el día a día del restaurante. Su historia tiene, además, un origen tan sencillo como su propia filosofía: Garrastazu quiso crear un restaurante en el que su mujer no tuviera que enfrentarse a las raciones excesivas habituales en muchos establecimientos. De ahí surgió un concepto pensado para que cada cliente pudiera comer exactamente lo que quisiera.

Catorce años después, aquella idea continúa vigente. Materia Prima sigue siendo una especie de mercado convertido en restaurante, donde la calidad del producto está por encima de tendencias, artificios o grandes discursos gastronómicos. Y justo ahí es donde reside su encanto.
El restaurante Materia Prima se encuentra en la calle Doctor Fleming 7, en Madrid, y tiene un precio medio de 55 € por persona. Es altamente recomendable reservar mesa a través de su página web, https://www.materia-prima.es/, o del teléfono 91 344 01 77.