Celestyal Journey: nuestras opiniones a bordo de un crucero por las Islas Griegas

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1. Celestyal Journey

Siete noches, seis escalas, amaneceres distintos cada día y una forma sorprendentemente cómoda de recorrer el Egeo. Viajamos a bordo del Celestyal Journey para daros nuestras opiniones sobre cómo es realmente el barco. Qué se come, cómo son sus camarotes, qué ofrece cuando cae la noche y, sobre todo, si merece la pena elegirlo para descubrir las Islas Griegas.

Hay viajes en los que el hotel es poco más que el lugar al que regresar al final del día. Otros en los que forma parte inseparable de la experiencia. Hay opiniones para todo; pero un crucero pertenece, inevitablemente, al segundo grupo. Durante una semana en el Celestyal Journey, el camarote es casa, el desayuno llega acompañado por un paisaje diferente cada día. Las horas que separan una isla de otra transcurren entre piscinas, restaurantes, música en directo y vistas al Mediterráneo.

Eso es precisamente lo que sucede en el Celestyal Journey, el barco con el que recorrimos durante siete noches el Egeo desde Atenas. Enlazando Kusadasi y Éfeso, Rodas, Agios Nikolaos en Creta, Santorini, Mykonos y Milos antes de regresar al Pireo. El itinerario permitía, en apenas una semana, pasar de las calles de mármol de una ciudad de la Antigüedad a las casas blancas de las Cícladas y terminar el día cenando de nuevo a bordo.

Después de siete días, nuestras opiniones del Celestyal Journey son bastante claras. Su gran baza no está en intentar parecer un resort flotante gigantesco, sino en funcionar como una base cómoda, acogedora y muy mediterránea. Desde allí, se pueden descubrir varios destinos sin tener que rehacer la maleta cada dos días.

Cómo es el Celestyal Journey, opiniones

Celestyal Journey opiniones sobre el barco

El tamaño ayuda bastante a entender la experiencia. El Celestyal Journey tiene 630 camarotes, capacidad para 1.260 pasajeros y una tripulación de alrededor de 550 personas. Cuenta además con 149 camarotes con balcón, 150 suites, dos piscinas, varios espacios de restauración, bares y una zona de bienestar encabezada por Sozo Spa.

Las cifras importan menos una vez dentro que la sensación que producen. No es un barco gigante, ni necesita serlo, porque eso es parte de la experiencia. No se trata de uno de esos megacruceros cuya escala obliga a consultar constantemente un plano para recordar dónde se encuentra cada cosa. Aquí resulta bastante sencillo aprenderse la geografía del barco durante el primer día. La cubierta de la piscina, los restaurantes, el Café Nation, el Martini Piano Bar, el Amphitheatro o el Horizons Lounge terminan convirtiéndose rápidamente en puntos de referencia a los que llegas casi sin pensar desde el día dos.

Y eso, en un itinerario tan intensivo en escalas, tiene mucho sentido. Durante nuestro viaje, el barco llegaba generalmente a puerto por la mañana y navegaba de nuevo al final de la tarde o de la noche. En Santorini, por ejemplo, permaneció hasta las 22:00; en Mykonos, la estancia se prolongó hasta bien entrada la madrugada, mientras que otras jornadas, como Rodas o Milos, terminaban antes. En este sentido, el barco no compite con el destino sino que acompaña el viaje.

Dormir a bordo del Celestyal Journey: opiniones de los camarotes

El Celestyal Journey ofrece desde camarotes interiores hasta suites con grandes balcones. Los Cosmos exteriores, por ejemplo, miden aproximadamente 19 metros cuadrados, tienen vistas al mar y pueden alojar entre dos y cuatro personas dependiendo de la configuración; las Junior Dream Suites suben hasta los 21 metros cuadrados, mientras que las Grand Dream Suites alcanzan los 35 y la Stargazer Suite llega a los 88.

Nosotros nos alojamos en un camarote exterior con ventana, que nos pareció bastante grande en relación con otros barcos. Pero, más allá de los metros o de los tamaños, hay algo difícil de reproducir en un hotel convencional: abrir los ojos y comprobar por la ventana que durante la noche todo el escenario ha cambiado.

Es probablemente una de las sensaciones que mejor explican el atractivo de este itinerario. Te acuestas después de cenar mientras el barco abandona una isla y horas después despiertas frente a otra. No hay traslados de hotel, check-ins sucesivos ni maletas entrando y saliendo de taxis. El desplazamiento ocurre mientras duermes.

En un viaje con tantas etapas, esa comodidad termina pesando mucho más de lo que parece antes de embarcar.

Qué se come en el crucero

Cada uno tendrán sus propias opiniones, pero en la nuestra, la gastronomía del Celestyal Journey merece un capítulo propio —y lo tendrá— porque en el Celestyal Journey, si preguntas opiniones, seguramente te dirán que es uno de los apartados más desarrollados del barco.

La oferta se mueve entre dos registros. Por una parte están los espacios incluidos en la experiencia habitual, especialmente The Taverna, de formato buffet, y Thalassa, el restaurante principal con servicio a la carta. A ellos se suma Greek Deli para opciones más informales en la piscina. Por otra, aparecen los restaurantes de especialidad: Pink Moon, de inspiración asiática (el que nosotros probamos, y es espectacular); Grill Seekers, centrado en carnes y pescados; The Smoked Olive, de vocación mediterránea, además de propuestas como Chef’s Table.

Celestyal Journey opiniones sobre la comida

Durante nuestro crucero, los programas diarios mostraban además cómo la oferta iba cambiando. The Taverna alternaba diferentes propuestas en la cena —desde menús mediterráneos hasta asiáticos, franceses o de mariscos—, mientras Thalassa mantenía el servicio a la carta, tanbién cambiando la propuesta cada día. Los restaurantes de especialidad funcionaban por las tardes y requerían reserva y suplemento, sin embargo nosotros fuimos un día a cenar sin reserva y no hubo problema ninguno.

No es casualidad que esa alternancia acompañe al itinerario. Yves Sou, Chef Ejecutivo Corporativo de Celestyal Cruises, nos explicó que la compañía concibe la gastronomía como una prolongación del destino y no únicamente como el servicio de alimentación de un barco.

Según Sou, aproximadamente el 90 % del aprovisionamiento alimentario procede de países mediterráneos o de la propia región. La intención es mantener una conexión reconocible con el lugar por el que se navega incluso cuando el pasajero ya ha regresado de una excursión.

De todos los restaurantes, el chef elige Thalassa como el concepto que mejor resume la filosofía gastronómica de Celestyal por combinar sabores mediterráneos, influencia griega, producto y servicio. Y si hubiera que reducir toda la experiencia culinaria a tres platos, su selección resulta bastante menos previsible que la clásica moussaka: saganaki de mariscos, verduras rellenas veganas y knafeh. En nuestra opinión es un restaurante muy cómodo y recomendable especialmente para las cenas.

Qué hacer a bordo cuando no estás de excursión

Uno de los prejuicios más habituales sobre un crucero es imaginar horas muertas de navegación. En este itinerario resulta difícil que ocurra, primero porque las escalas ocupan buena parte del día y segundo porque la agenda empieza a llenarse en cuanto el barco vuelve a navegar.

Los programas diarios que recibíamos cada noche incluían desde concursos, bingo, clases de baile y actividades deportivas hasta degustaciones de vino, clases de cócteles, música en directo o propuestas específicas para adolescentes. En distintos momentos de la semana hubo bachata, salsa, cha-cha-chá, conciertos de violín, karaoke, fiestas junto a la piscina, demostraciones de talla de frutas y hielo y sesiones con DJ.

Por la noche, el centro de gravedad se desplaza. El Amphitheatro Show Lounge, distribuido entre las cubiertas 7 y 8, acogió espectáculos distintos durante la semana: Whispers of Love, Grand Circus, The Rhythms of America Latina, Greek Treasures of Music & Dance, Let Us Entertain You o Dance-Sing Road. Alrededor de esa programación continuaban la música en directo en el Martini Piano Bar, Blue Bar y Café Nation, el karaoke y las sesiones de DJ en Horizons.

Celestyal Journey opiniones sobre los espectáculos

Lo interesante es que no hace falta participar en nada si no se quiere. Hay opiniones para todo, pero es cierto que en el Celestyal Journey también existe la posibilidad, bastante apetecible en ocasiones, después de varias horas recorriendo una isla a más de 30 grados, de sentarse simplemente con una copa mientras el barco abandona el puerto.

Piscinas, spa y esos ratos en los que el destino es el propio barco

El Celestyal Journey dispone de dos piscinas, instalaciones deportivas y gimnasio, además de Sozo Health Spa; donde nos realizamos un tratamiento relajante full body aprovechando un descuento del 25% que nos ofrecieron al volver de una de las salidas. Y esto es algo que hay que destacar, todos los días al volver te entregan un cupón distinto con una oferta especial para realizarse algún tratamiento, y es muy recomendable mirarlo porque merece la pena.

Celestyal Journey opiniones sobre la propuesta de bienestar

Durante nuestro itinerario el gimnasio permanecía abierto las 24 horas, mientras el área de bienestar funcionaba habitualmente entre las 08:00 y las 21:00. Los programas ofrecían acceso independiente a sauna y también un circuito con baño de vapor, jacuzzi y sala de relajación, además de tratamientos de spa.

Pero probablemente los espacios más especiales en un crucero por Grecia sean los más sencillos: las cubiertas exteriores. El Mediterráneo está siempre presente. Mientras desayunas, cuando regresas de una excursión, durante una tarde de piscina o al abandonar Santorini. Es precisamente ahí donde la experiencia de viajar en barco se diferencia de encadenar los mismos destinos en avión o ferry.

Viajar en el Celestyal Journey con niños

El barco dispone de Kids Club diferenciado por edades, además de zona de videojuegos y material de entretenimiento. En los programas de nuestro viaje figuraban sesiones infantiles para niños de 3 a 9 años. También para el grupo de 10 a 16, normalmente durante varias horas por la tarde. También había actividades específicas para adolescentes algunos días y propuestas familiares repartidas por el barco. En nuestro caso, viajamos con dos adolescentes y estas propuestas les permitieron conocer otros jóvenes y hacer un grupo de amigos de su edad.

Una ventaja de viajar en familia está en la logística. Visitar varias islas cambiando de alojamiento continuamente puede resultar agotador. Aquí la habitación permanece en el mismo lugar mientras cambia el paisaje. Se sale por la mañana, se regresa al barco y se come o se cena. Así la siguiente etapa comienza sin haber tenido que recoger una sola maleta.

Eso no significa que todas las escalas sean igual de sencillas. En puertos como Santorini, Mykonos o Milos fue necesario utilizar lanchas para desembarcar, y los propios programas advertían de procedimientos y horarios específicos. Son pequeños condicionantes que conviene conocer, especialmente cuando se viaja con niños pequeños o carrito. Pero para nosotros no fue ningún impedimento ir con un bebé.

Entonces, ¿merece la pena el Celestyal Journey?

Sí, especialmente si la prioridad es conocer varias islas griegas en pocos días sin renunciar a viajar con comodidad. Su tamaño resulta manejable, la programación a bordo es amplia sin absorber el viaje, la gastronomía tiene una presencia considerable, local e interesante; y el itinerario permite aprovechar muchas horas en destino.

Quien busque exclusivamente un gigantesco resort flotante con decenas de atracciones probablemente encuentre propuestas más adecuadas en otras navieras. En cambio, quien quiera que Grecia siga siendo la protagonista encontrará precisamente ahí uno de los mayores atractivos de Celestyal.

Porque después de siete noches hay muchas cosas que recordar —una cena, un espectáculo, una tarde junto a la piscina—, pero la imagen que permanece es mucho más sencilla: correr la cortina por la mañana y preguntarse qué isla hay hoy al otro lado del cristal.

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Preguntas frecuentes sobre el Celestyal Journey

¿Cuántos pasajeros caben en el Celestyal Journey?

El barco tiene capacidad para aproximadamente 1.260 huéspedes, 630 camarotes y una tripulación de unas 550 personas.

¿Cuántas piscinas tiene el Celestyal Journey?

Cuenta con dos piscinas, además de gimnasio, instalaciones deportivas y Sozo Spa.

¿Qué restaurantes hay en el Celestyal Journey?

Entre sus principales opciones incluidas en el precio están Thalassa, The Taverna y Greek Deli. Además de restaurantes de especialidad como Pink Moon, Grill Seekers y The Smoked Olive, y experiencias como Chef’s Table.

¿Hay entretenimiento por la noche?

Sí. Durante nuestro crucero hubo espectáculos diferentes cada noche en el Amphitheatro. Además de música en directo, karaoke, fiestas, DJ y actuaciones en distintos bares y lounges.

¿El Celestyal Journey es adecuado para viajar con niños?

El barco dispone de Kids Club por franjas de edad, videojuegos y actividades infantiles y juveniles. A esto se suma la comodidad logística de recorrer varios destinos manteniendo el mismo alojamiento durante toda la semana.

¿Qué ruta hace el Celestyal Journey por las Islas Griegas?

El itinerario que realizamos durante siete noches partió de Atenas y visitó Kusadasi/Éfeso, Rodas, Agios Nikolaos en Creta, Santorini, Mykonos y Milos antes de regresar al Pireo.

Más información: https://celestyal.com/es/our-ships/celestyal-journey

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