Por qué a los españoles les sienta peor la cerveza que al resto de europeos
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La cerveza es una bebida universal que une culturas y tradiciones en torno a su disfrute. Sin embargo, no todos los países tienen los mismos hábitos al servirla o consumirla. Estos hábitos pueden influir directamente en cómo la cerveza impacta en el organismo.
En España, un factor sorprendente podría estar relacionado con una práctica aparentemente sencilla. Esta práctica es fundamental: la forma en la que se tira una caña. Así lo explicó Erik Coene, embajador de las cervezas belgas en España, durante una reciente cata de cerveza.

La importancia de cómo se sirve la cerveza
Erik Coene destacó una diferencia clave entre la forma en que los españoles tiran la cerveza. Comparó esto con cómo lo hacen en otros países europeos, particularmente en Bélgica. En muchos bares de España, el objetivo es servir una caña con la menor cantidad posible de espuma. También buscan que el vaso quede lo más lleno posible de líquido. Este método puede parecer beneficioso, pero tiene un efecto inesperado en la cerveza y en quienes la consumen.
Al servir una cerveza y no dejar que el CO2 se libere correctamente, el gas queda atrapado en el líquido. Luego, llega directamente al estómago del consumidor. Según Erik Coene, este proceso provoca un «revuelo tremendo» en el estómago. Esto ocurre porque el gas se libera dentro del cuerpo en lugar de hacerlo durante el servido. Esto no solo genera hinchazón y molestias. También limita la cantidad de cerveza que una persona puede disfrutar cómodamente.
El método belga: tirar la caña con respeto a la cerveza
En Bélgica, el arte de servir una cerveza sigue una técnica diferente y cuidadosamente perfeccionada. El proceso empieza vertiendo la cerveza desde lo alto. Esto permite que el CO2 se libere naturalmente. Mientras tanto, se forma una capa de espuma. Después, se remata con una segunda vuelta para asegurar que la bebida esté perfectamente equilibrada. Esta técnica no solo mejora la experiencia sensorial, sino que también evita que el CO2 cause molestias en el organismo.
La capa de espuma, lejos de ser un inconveniente, funciona como un «tapón.» Preserva los aromas y sabores de la cerveza. Además, previene que el gas cause hinchazón en el consumidor. Esto permite disfrutar de más cañas sin sentir incomodidad.
¿Por qué los españoles terminan más hinchados?
El método tradicional de tirar cañas en España podría ser la razón principal. A los españoles les sienta peor la cerveza en comparación con otros europeos. La práctica de minimizar la espuma deja el CO2 atrapado en el líquido. Una vez que el gas llega al estómago, se libera rápidamente, causando la sensación de hinchazón o malestar.
Este fenómeno también tiene un impacto en el consumo. Muchos consumidores se sienten llenos antes de tiempo. Por eso, limitan la cantidad de cerveza que pueden beber. Desde un punto de vista comercial, esto tampoco es ideal para los bares. En contraste, en países como Bélgica, el respeto por la forma de servir la cerveza mejora la experiencia del cliente. También incrementa las posibilidades de consumo.
Cómo mejorar la experiencia cervecera en España
Adoptar ciertas prácticas del método belga podría mejorar significativamente la forma en la que los españoles disfrutan de la cerveza. Esto no significa cambiar por completo la tradición local, sino prestar más atención a pequeños detalles que marcan la diferencia:
Permitir más espuma: Reconocer que la espuma no es un desperdicio. Es una parte esencial de la cerveza que mejora su sabor. También evita el exceso de CO2 en el estómago.
Rematar desde arriba: Tirar la caña de forma que el CO2 se libere mientras se sirve. Esto asegura una bebida más ligera y agradable.
Educar al consumidor: Explicar por qué una caña con espuma es beneficiosa para el sabor. También es beneficiosa para la experiencia digestiva.
La próxima vez que te sirvan una caña en un bar español, presta atención a cómo se hace. Erik Coene demostró que algo tan simple como la forma de tirar una caña puede marcar una gran diferencia. Esta diferencia afecta cómo nos sienta la cerveza.
Adoptar técnicas más refinadas podría mejorar la experiencia cervecera en España. También permitiría a los consumidores disfrutar más de esta bebida universal sin molestias ni limitaciones. Porque al final, como dicen en Bélgica, servir una cerveza es un arte que merece respeto. 🍺
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