Moya, el pueblo de Cuenca que fue la ‘Manhattan medieval’
Descubre las ruinas medievales de Moya, su historia, murallas y templos, y la cercana Cruz de los Tres Reinos.
Extensión de la villa amurallada de Moya (Cuenca). Tragourmet.
Artículo de C. Jorge
Sobre un cerro alomado de La Serranía de Cuenca y rodeada de murallas encontramos las ruinas de la que otrora fuera la ciudad medieval de Moya y cabeza del histórico Marquesado de Moya. Título nobiliario concedido por Isabel I de Castilla en 1480 al conquense Andrés Cabrera y su esposa -Beatriz de Bobadilla, camarera de la Reina- que, tras pasar por diferentes linajes, actualmente ostenta Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, XIX Duque de Alba y XXI Marqués de Moya, entre los 37 títulos nobiliarios que posee.
Otoño e invierno, buenas estaciones para visitarlas

El invierno y el otoño son una buena estación para visitarlas, cuando la niebla, el viento o las gotas de lluvia confieren a este enclave una pátina de misterio y transportan al turista a épocas pasadas. Se ubica en una posición estratégica, control de fronteras, que le permitió desempeñar durante siglos un papel crucial en la defensa de los reinos peninsulares. Por lo que no extraña que el enclave resultara interesante para el asentamiento de celtíberos y romanos –se han hallado monedas del siglo II a.C.-, aunque no sería hasta la época de la Reconquista cuando se desarrollaría como el asentamiento que dio lugar a la villa de Moya.
La Cruz de los Tres Reinos, en Castielfabib (Valencia)
A pocos kilómetros de allí encontramos la Cruz de los Tres Reinos, en el municipio de Castielfabib, donde se entrecruzan los territorios de Valencia (Comunidad Valenciana), Teruel (Aragón) y Cuenca (Castilla). Tres comunidades autónomas diferentes unidas en estos lares por la lengua, la gastronomía, la indumentaria y su folklore, como ha puesto en valor en sus diferentes ediciones –desde 2008- el Simposio de la Cruz de los Tres Reinos, organizado por universidades públicas de las tres provincias limítrofes. Territorios que también comparten el problema de la despoblación del interior.
Conjunto histórico-artístico desde 1982
Moya, declarada conjunto histórico-artístico en 1982, actualmente alberga las ruinas de siete iglesias, dos conventos, dos hospitales, un castillo de origen árabe y hasta cinco recintos amurallados. Por sus calles el visitante puede contemplar y deleitarse en estas construcciones de piedra.
Entre los templos encontramos la Iglesia de San Miguel, una de las parroquias históricas de la villa. Del tempo sólo se conserva su perímetro y su organización en dos recintos, pero destacan aún en pie elementos medievales, renacentistas y barrocos tales como óculos circulares y piezas de cantería de corte clásico. A partir del siglo XIX, con el templo ya en desuso y en ruinas, se amortizó su perímetro como camposanto. Función que sigue manteniendo hoy en día y donde pueden observarse nichos cuidados con flores recientes.

Un entramado de 140.000 metros cuadrados que dan cuenta del esplendor de la antigua ciudadela que llegó a acoger 1.200 habitantes. Y aunque ahora esté abandonada, su silueta monumental persiste sobre el cerro. Su extraordinario conjunto de murallas le han valido el apodo de la “Manhattan medieval”.

Durante la invasión francesa, se erigió como foco de resistencia, levantándose en armas contra Napoleón, lo que supuso el primer gran período de destrucción de su patrimonio, así como el inicio de los saqueos. Posteriormente, su participación en las Guerras Carlistas continuó el deterioro que concluyó con las desamortizaciones eclesiásticas.
Profunda y costosa rehabilitación en Moya

Desde 2024 está siendo sometida a una profunda y costosa rehabilitación para recuperar parte de su esplendor y lo que estos restos representan como patrimonio arquitectónico, cultural y paisajístico conquense, tras años de expolios y abandono.