El restaurante del primer hotel más pequeño del mundo abre por primera vez al público externo
El espacio gastronómico del primer hotel más pequeño del mundo, en la isla de El Hierro, deja de ser exclusivo para huéspedes y podrá recibir a cualquier comensal.
Hotel Puntagrande restaurante.
Hasta ahora, comer en el restaurante del Hotel Puntagrande –el primer hotel más pequeño del mundo– solo era posible para quienes se alojaban en este singular establecimiento de la isla canaria de El Hierro. A partir de este verano, cualquier visitante podrá reservar mesa y descubrir una propuesta gastronómica basada en el producto local y de temporada.

La cocina gira en torno a ingredientes de proximidad, con pescados frescos, carnes, verduras de temporada y materias primas procedentes, siempre que es posible, de productores de la isla. La carta reúne alrededor de 15 platos y cambia por completo cada tres meses para adaptarse a los productos de cada estación.
La experiencia se completa con una selección de vinos en la que tienen especial protagonismo las bodegas herreñas, además de una carta de coctelería de autor. El restaurante también prevé organizar cenas temáticas a lo largo del año y, durante el invierno, estrenará una experiencia de table mapping para solo diez comensales, en la que las proyecciones sobre la mesa recorrerán la historia de El Hierro y del propio hotel mientras se sirve el menú.
El Restaurante Puntagrande permanecerá abierto todos los días durante el verano, de 13:00 a 23:00 horas. Tiene una capacidad máxima de 50 personas, que se reduce a solo 18 durante el invierno para mantener un servicio especialmente personalizado, por lo que es recomendable reservar con antelación, especialmente durante la temporada invernal.

El primer hotel más pequeño del mundo
Situado sobre una lengua de roca volcánica frente al océano Atlántico, el Hotel Puntagrande –solo para adultos– fue reconocido en 1989 por el Libro Guinness de los Récords como el hotel más pequeño del mundo. En 2025 recibió una Llave Michelin y, en los últimos años, se ha consolidado como uno de los alojamientos más singulares de las Islas Canarias.