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WONDER WOMAN 1984, cuidado con lo que deseas

Nuestra experta en cine te ofrece su opinión sobre la nueva película WONDER WOMAN 1984
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«Millones de dólares que han brillado muy poco»

He de reconocer que las películas de superhéroes tipo Wonder Woman 1984 no son mi fuerte. El universo que las rodea así como el acto de fe que esperan de nosotros todavía no me han enganchado. Me da rabia, la verdad. Están construidas sobre historias y referencias que todos deberíamos conocer: valores morales, principios filosóficos, divinidades, mitos… vaya, esas cositas que, por culturilla general, deberíamos conocer. Por ello es que me he enfrascado en esta película. 

¿Quién es Wonder Woman? 

Cronológicamente hablando, Wonder Woman es la superheroína más antigua ya que la vemos por primera vez durante la II Guerra Mundial. Es Diana, hija de la Reina de las Amazonas y del dios Zeus, diosa de la caza, la luna y la naturaleza. Defiende la honestidad, la generosidad y la bondad. Tiene una fuerza inmensa, sabe combatir y dispone de habilidades mentales. Sus armas son sus brazaletes y el Lazo de la Verdad.

Su hogar es Temiscira, la nación de las amazonas regida por las Leyes de Afrodita donde ningún hombre pone un pie. Wonder Woman forma parte del universo de los cómics de DC y apareció por primera vez en 1942.

Wonder Woman 1984

Si en la primera película Diana (Gal Gadot) peleaba contra los nazis en la II Guerra Mundial, en Wonder Woman 1984 trabaja como antropóloga en el Smithsonian Museum de Washington D.C en 1984. En sus ratos libres, persigue a malhechores y evita accidentes. Lleva una vida solitaria y triste por la pérdida de su amado en la película anterior. Hasta que aparece Barbara (Kristen Wigg), una geóloga a la que acaban de contratar en el museo.

Aunque la interpretación, ligeramente desacertada, propone una relación de pseudo amistad, ambas serán canalizadoras de la manifestación del feminismo en la película.  El magnate del petróleo Max Lord (Pedro Pascal) pulula por el museo para encontrar el generador del caos que hay en toda película de superhéroes, en este caso, en forma de piedra que concede deseos, creada por un dios maligno. 

En una trama inspirada en mitos, las divinidades son muy importantes ya que infieren males superiores e invencibles a la narración, haciendo que el conflicto pueda sostener el universo creado. Además, sirven para integrar la iconicidad y justificar las acciones de su protagonista. 

Diana, que en Wonder Woman 1984 defiende los valores buenos, debe enfrentarse a Dolos, el dios de la mentira, la traición y el engaño. Max Lord se convierte en el vehículo del mal concediendo los deseos de la humanidad a cambio de riqueza y grandeza. Vaya, que le va lo mismo que a todos los malos.

La crítica de Wonder Woman 1984

Aunque la trama de Wonder Woman 1984 tiene su puntito, las críticas dejan mucho que desear. Los fans muy fans han recibido su ansiado chute de acción. Los haters dicen que es pésima. Y los que ni fu ni fa, nos hemos entretenido. 

La trama, pues ya veis, un clásico de luchas entre el bien y el mal ambientado en un escenario concreto. Eso sí, para ir del punto A al punto B, es decir, este es el conflicto y así se resuelve, te comes dos horazas y media. Los visuales, para quien le gusten. Millones de dólares que han brillado muy poco.

Sin embargo, hay cosas de Wonder Woman 1984 que sí se pueden destacar positivamente. Por ejemplo, los temas que trata.

  • Pone de manifiesto la debilidad humana y el inconformismo envenenado que nos hacen buscar la salida fácil a todo sin plantearnos las consecuencias de nuestros actos. 
  • Tiene un punto feminista muy importante ya que propone un mundo donde las miradas de los hombres están constantemente presentes, generando esa sutil tensión a la que nos enfrentamos las mujeres con frecuencia. 
  • Presenta al verdadero hombre moderno, un hombre que, a pesar de haber nacido en 1930, lleva la igualdad de género a fuego. 
  • El marco de la Guerra Fría hace un guiño al poder de las telecomunicaciones, capaces de enviar mensajes dañinos a lugares recónditos.
  • Y poder conceder deseos como el mago de Aladdin pero a cambio de lo que más quieres es márketing moderno. 
  • Nos gusta también que esté ambientada en los ochenta. Los outfits de Gal Gadot son tan sublimes como deliciosos y los clichés yankies de centro comercial y mullets hacen que te preguntes “pero Diana ¿por qué América?