Emmy’s 2020: le hacemos la fiesta a las que no ganaron

Succession, Schitt’s Creek y Watchmen son fantásticas pero vamos a hablar de las que no se llevaron el premio en los Emmy’s.

POR NATALIA LÓPEZ MUÑOZ

Hay una fotografía maravillosa en la que aparece Faye Dunaway la mañana siguiente a recibir el Oscar. Buscadla. A mi siempre me ha provocado una pregunta: “¿Y ahora qué?”. Esta edición de los Emmy’s me ha dejado con esa pregunta en la cabeza ¿y ahora qué? Pero no por que quien gane comienza un periplo de oír su nombre a todas horas, sino por los que no se han llevado el premio. ¿Y ahora qué? Así que, después de varios días reflexionando a lo Faye Dunaway (sin Oscar ni piscina), he decidido que vamos a hacerles la fiesta a ellos. 

En todos los premios hay siempre una tendencia a ignorar algunas categorías así que vamos a hacer lo mismo. Me voy a centrar en la mejor serie drama, mejor comedia y mejor miniserie. Ahora, solo diré una cosa, si tienes a Cate Blanchet nominada le das el premio sin preguntar. No sé qué tienen en la cabeza.

Emmy’s: mejor serie dramática

En esta categoría de los Emmy’s ha entrado un poco de todo: historia, ciencia ficción, distopía, thriller y humor negro. Si estabas pensando en qué ver ahora que empieza el otoño, la lista de nominados es muy recomendable. Yo me quedo con dos.

The crown

Este biopic sobre Isabel II narra la subida al trono de un personaje muy enigmático. El Reino Unido y la Commonwealth no dan un paso sin su aprobación pero llegar ahí no ha sido un camino fácil.

Su historia tiene un sin fin de matices que hasta ahora desconocíamos pues siempre hemos estado expuestos a su austeridad y a la dureza de sus actuaciones. Los miembros de su familia, siempre en el punto de mira de los tabloides, también levantan todo tipo de pasiones. 

A lo largo de las, hasta ahora tres temporadas (el 15 de Noviembre se estrena su cuarta temporada), vivímos en los pasillos y estancias de Buckingham Palace. Los planos a contraluz de las ventanas donde la niebla londinense entra a raudales tiñendo de azul y lluvia las habitaciones, te colocan perfectamente en el centro de la austeridad. 

Las palabras que no se dicen, los abrazos que no se dan y la convulsión política que lo envuelve todo retratan una historia conocida por todos en los titulares pero por nadie en profundidad.  

Quién iba a pensar que te podías enganchar de la Reina de Inglaterra o que la familia real, siempre impoluta, haya pasado por tanto. 

Hay que ver esta serie. Porque es increíblemente fiel a la historia, porque es dramática y porque ha debido levantar ampollas.

Stranger things

Esta serie arrancó en 2016 con una primera temporada sublime para los que éramos fans absolutos de la ciencia ficción de los años 70 y 80. 

De entrada, cuenta con todos los ingredientes de una película de Spielberg: un pueblo pequeño de Indiana, un grupo de niños locos por las ciencia y los juegos de rol, un policía atormentado, un laboratorio secreto, una criatura que acecha y un universo paralelo. 

La historia comienza con la misteriosa desaparición de uno de los niños que desencadena una serie de eventos paranormales que desestabilizan la vida en el pueblo. 

Si lo piensas bien, has visto esta historia más de una vez pero es una delicia volver a la infancia. No es solo una historia de aventuras. Es una obra de arte que emplea la narrativa audiovisual como la empleaban los grandes directores del género. Es el lenguaje cinematográfico en estado puro. 

Además, para los que somos frikis del cine, esta serie es un festín de referencias a películas como E.T. El extraterrestre, Encuentros en la tercera fase, Poltergeist, Alien, Los Goonies, Cuenta conmigo e incluso El resplandor.

Para los que también somos melancólicos de otra época, la estética ochentera es espectacular y, además, es la vuelta a la pantalla de Winona Ryder. 

Por último, la otra gran protagonista es la música. La banda sonora original es ochentera a más no poder. Es inevitable viajar con ella. Además, a lo largo de la serie se escucha a grupos como Jefferson Airplane, The Clash, Vangelis o Joy Division.

La segunda temporada cayó en manos de un director con más experiencia en publicidad y la narrativa que hace que te enamores de la serie se pierde, así como el interés de la historia. Sin embargo, hay que verla para llegar a la tercera temporada donde todo vuelve a su ser.

Emmy’s: mejor serie de comedia 

Qué necesarias son las comedias para mejorar el día, disfrutar cuando sólo se tiene un ratito o para calzarse una temporada de un tirón en un día lluvioso. 

En esta categoría de los Emmy’s sí que encontramos de todo: soledades compartidas, vampiros, familia rica venida a menos, mujer muerta en el cielo o Larry David. 

Las que yo te recomiendo son:

La maravillosa señora Maisel

Amy Sherman-Palladino, que os puede sonar por ser la creadora de Las chicas Gilmore, se lanza con esta pieza de época que narra las aventuras de Midge Maisel, una mujer joven de familia judía bien, casada y con hijos que, en plenos años 50 desciende desde el Upper East Side hasta el Downtown para estrenarse, casi por casualidad, como cómica. 

La historia, que a simple vista puede parecer banal y, para algunos, demasiado chick flick,        es todo lo contrario. De una maravillosa y sutil manera es reivindicativa, irónica y está cargada de grandes temas como el feminismo, la identidad, la familia, el trabajo y la valoración personal.

Para los ojos, es una fiesta de colores. La cinematografía es exquisita, con espectaculares planos secuencia que recorren las estancias deliciosamente decoradas y fieles a la época. Nueva York vuelve a convertirse en el escenario donde desplegar arte y moda en los lugares que realmente existieron.

Para los oídos, de nuevo la música se convierte en pasaporte a la época en cuestión y los monólogos son hilarantes, ácidos y mordaces. 

Si el estilo de la Maravillosa Señora Maisel te fascina, puedes ver en Netflix los monólogos de Jen Kirkman, escritora y productora de la serie. 

El método Kominsky

Esta es una de esas series que realmente merece la pena ver aunque el tema de las soledades compartidas no sea de tu interés. 

Los protagonistas tienen un porrón de años que, de entrada, no parece reclamo suficiente. Pero cuando hablamos de Michael Douglas y Alan Arkin mano a mano en los menesteres de la vejez, es otro cantar. 

Michael Douglas interpreta a un actor que para sobrevivir se ha montado su escuela de interpretación. Alan Arkin es un representante de Hollywood de renombre que pierde a su mujer. Ambos son amigos desde que el mundo es mundo aunque no se soportan. Sin embargo, por los achaques, la soledad y la modernidad en general deciden que es mejor cuidar uno del otro. 

Es una comedia al uso, de episodios cortos y conversaciones divertidísimas que harán que rías y llores. 

Emmy’s: mejor miniserie

Mrs. America

Sin lugar a dudas, destaco en esta categoría de los Emmy’s Mrs. America en esta categoría por serie histórica, biopic y porque es increíble que desde que estas mujeres pusieran sobre la mesa el tema de la igualdad en los años 70, todavía haya mucho camino por recorrer. 

Esta serie narra el proceso que iniciaron Gloria Steinem, Bella Abzug, Shirley Chisholm, Betty Friedan e incluso la recién fallecida Ruth Bader Ginsburg en la convulsa década de los 70 para que el Congreso de los Estados Unidos aprobara la Enmienda de Igualdad de Derechos. 

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Tough crowd. #MrsAmerica

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Precisamente, la gracia de la serie se encuentra en que la protagonista es Phillys Schafly, activista conservadora totalmente opuesta a las creencias feministas que se enzarza en una encarnizada batalla para evitar que la enmienda llegue a buen puerto. 

Ambos grupos de mujeres desarrollan su actividad en paralelo y ponen de manifiesto no solo la realidad que instigó el movimiento feminista sino las dificultades de que un proyecto de esa magnitud arranque. 

Lejos de hacer apología del feminismo, es una historia sobre creencias y poder. Sobre lo difícil que es hacer política en la diversidad de ideas sin caer en la hipocresía. El feminismo y la lucha por la igualdad de derechos son movimientos enormes y muy difíciles de defender en sociedades como la nuestra ya que sus detractores son numerosos. Esta serie puede ayudarte a entender el origen del movimiento y, quién sabe, a aprender más. 

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