La Máquina del Tiempo: Nueva York en seis décadas de series

Descubrimos la historia de esta gran ciudad a través de las series que mejor reflejan la realidad de sus barrios.

por natalia lópez muñoz

Desde hace unos meses se está produciendo en Nueva York un éxodo de población. Con el teletrabajo y el cierre de negocios propio de la era Covid, partes de la ciudad como Midtown o el Upper West Side han quedado vacías. Las oficinas están cerradas y los locales que rebosaban de gente han cerrado. Los restaurantes no dejan comer dentro y en la calle se ha vuelto a los años 70. Probablemente sea inevitable pensar que la ciudad no se recuperará. Volver a ver persianas bajadas y yonkies por la calle es señal suficiente de que Nueva York jamás volverá a ser lo que era. No obstante, vamos a recuperar su historia a través de series emblemáticas para comprobar cómo cada década ha hecho que esta ciudad sea lo que conocemos. De hecho, vamos a recordar que, incluso en los peores momentos, siempre será el paradigma del sueño americano.

Nueva York por Natalia López Muñoz
Fotografía por Natalia López Muñoz

Pase lo que pase, la ciudad sigue adelante. Las oportunidades se pasean por la calle, están en los bares, en los taxis, en el metro, a las puertas de una tienda o son el cliente con el que charlas mientras le preparas un café. Es allí donde llamar a las puertas tiene respuesta, donde ser persistente y no tener vergüenza está más que justificado. Estas son las series que lo muestran.

1960. Mad Men

Mad Men es una de esas ficciones de época en las que parece que no pasa nada, pero la vida acaba desenvolviéndose. Es por ello que esta serie refleja la década de los 60 a la perfección. Además, es increíblemente fiel a la historia: la elección y asesinato de Kennedy, la crisis de los misiles en Cuba, la guerra de Vietnam, el asesinato de Martin Luther King, el alunizaje…

La serie se sitúa en Madison Avenue (Midtown), en una agencia de publicidad donde sus creativos y ejecutivos de ventas tienen unas oficinas maravillosas estilo mid-century, beben bourbon y fuman sin parar.

Nueva York es el Nueva York que nos enseña Don Draper, el director creativo. Un tipo tan despreciable como admirable que se mueve por Manhattan como si sólo él tuviera derecho a hacerlo. Porque en esa ciudad, si eres un creativo forrado de pasta, eres el rey.

La serie toca muchos temas que tienen que ver, principalmente, con la época: el papel de las mujeres, la sexualidad, la identidad, la raza, el consumo y la moralidad. Ahora, si todo esto ocurre en la ciudad más liberal y efervescente de América, no podemos esperar otra cosa que una fiesta de escenas impresionantes. Además, tendremos la oportunidad de vivir el nacimiento de la contracultura desde el lado capitalista.

1971. The Deuce

En los años 70 y años posteriores, Times Square era el lugar de la prostitución por excelencia de la ciudad de Nueva York. Por esta plaza pasaba de todo menos turistas. Sexo, drogas, alcohol y violencia son el escenario perfecto para esta historia sobre la industria pornográfica en la ciudad, la Edad Dorada del Porno y la mafia que, obviamente, maneja el cotarro. Y es que la legalización del negocio del porno en Nueva York tiene mucha enjundia. Andy Warhol, Garganta Profunda, vídeo arte, exhibiciones en directo… En esta serie se exponen los bajos fondos, los festivales de cine, los estudios en warehouses y la extorsión a los negocios de venta de cintas de vídeo y peep shows. Una de esas series que enganchan desde el primer segundo.

Hasta hace poco decían que, comparado con esto, ahora Times Square no es otra cosa que Disneyland.

1977. The Get Down

Baz Lhurmann (Moulin Rouge, El Gran Gatsby) es el creador de esta maravilla visual que nos sitúa a finales de los años 70 en el Bronx. La historia arranca en el verano del 77, un poco antes del apagón de la ciudad y la elección de Ed Koch como alcalde. El Bronx literalmente ardía. Los caseros incendiaban sus edificios para cobrar el dinero del seguro, las calles estaban llenas de droga y crimen. 

En medio de este jaleo y con pocas esperanzas en cuanto a lo que el futuro tiene que ofrecer, Zeke (poeta) y Shaolin Fantastic (Dj) deciden que la música será la salida del infierno. La mezcla de los talentos de ambos dará lugar a la formación de The Get Down Brothers. Esta es la historia del hip hop y la música disco aderezada con una buena dosis de graffiti y break dance. En esta serie nos empapamos de la corrupción en los barrios, de los políticos empresarios y de la situación racial. The Get Down es una de las series que ponen de manifiesto la gran brecha que existe entre los barrios pobres y downtown.

1987. Pose

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¿Recuerdas aquella cosa que hacía Madonna llamada Vogue? Bien, pues no es algo que ella se inventara sino que tiene un origen mucho más emocionante. Entre los años 70 y 80 se produjo una explosión cultural en Harlem. Hombres y mujeres gays y transexuales de origen latino y afroamericano se reunían en los llamados ballrooms, o salas de baile, para demostrar su dominio de esta disciplina de movimientos imposibles. Vogue es una manera de expresión de la comunidad queer y de color. Una comunidad relegada a desarrollar, para sobrevivir, las únicas actividades que los blancos les permitían: la prostitución y las drogas. Y es que el mundo del Vogue no es todo luces y purpurina, sino pobreza, exclusión social y sida (recordad que son los 80). Veremos una ciudad que opta por ocultar una realidad, por mantener las formas de lo políticamente correcto mientras explota a un sector social que utiliza el baile como salvación. 

Si el mundo de Pose te engancha, te recomiendo el documental dirigido por la aclamada Jenny Livinstong, Paris is Burning (1989).  

1998. Sexo en Nueva York

Aunque de actual tiene más bien poco, entra en esta lista de series por ser la que ha determinado mucho de lo que sabemos de Nueva York. Aquí no hay nada de drama social, pero sí la geografía de las clases sociales que pueblan la ciudad. Es el catálogo de lo que cualquiera que caiga por allí debería tener en cuenta, al menos, en los 90. Gracias a ella hemos conocido la vida bohemia adinerada del West Village, el caché que da tener un piso en el Upper East Side (a ser posible, con un marido de apellido importante), los bares gays de Chelsea, Tribeca y el Soho. Nos ha dado a conocer los inicios de la gentrificación con barrios como el Meatpacking District y ha establecido el orden de cómo funcionan las cosas en la ciudad si quieres triunfar. 

2012. Girls

Saltamos una década para encontrarnos con Lena Duham y su versión Brooklyn millenial de Sexo en Nueva York. En este caso, las mujeres de esta serie están cerca de cumplir los 30 y, habiendo superado la crisis económica de 2008, se enfrentan a vivir una ciudad ya totalmente endulzada. Para nada tienen el poder adquisitivo de las anteriores pero sí son la muestra perfecta de cómo esta generación navega el espacio de la clase media. Trabajan como becarias, viajan por el mundo, viven de fideicomisos y que mueren por ser cool. Vamos, todo problemas del primer mundo. 

De esas series que muestran Brooklyn en estado puro. Paseamos por Greenpoint (barrio tradicionalmente polaco) y Williamsburg (conocido por ser uno de los barrios judíos hasidic más importantes) que, en 2012 eran los más visiblemente gentrificados. Descubrimos las locas fiestas de Bushwick, un barrio de aspecto totalmente industrial, en el que los artistas habían tomado las antiguas fábricas para construir lofts (que dividían en dos pisos alquilando habitaciones de metro y medio de alto por $700).

Uno escucha eternamente que Nueva York no es América. Obviamente tampoco es Europa ya que el Atlántico se extiende entre medias. ¿Es, entonces, la periferia de América, o el final de Europa? Quizás, con una sobreponiéndose sobre la otra, tengamos el inicio del mundo. Me gusta, en todo caso, imaginarla así y es posible que sea verdad suficiente. Pues Nueva York es Babel sin confusión de lenguas. El refugio para todas las razas del mundo de las riadas de las tristezas pasadas; la desolada esperanza de la humanidad que, habiendo vivido demasiado, ansía renacer. Y así pues, el tono de Nueva York -su alegría, su tolerancia, su despreocupación- es sólo el de un asedio apresurándose hacia una meta desconocida”. 

Ford Madox Ford, New York is Not America.

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